| Stella Calloni
En los próximos días Bolivia estará
viviendo el intento de un “golpe suave” o “golpe
fuerte”, si sus inspiradores necesitan una acción superior
en el esquema contrainsurgente que Estados Unidos ha venido aplicando
cotidianamente sobre el gobierno de Evo Morales, con el apoyo de
la poderosa derecha fascista de ese país.
El prefecto de Santa Cruz, Bolivia, Rubén
Costa realizará un referéndum por autonomía,
lo que es ilegal e inconstitucional, lo que ha puesto a ese país
y a América Latina en uno de sus momentos más peligrosos
y amenazantes.
En ese escenario, se está jugando la única
posibilidad que ha tenido el pueblo boliviano-mayoritariamente indígena-
para salir de siglos de dominación, terror, discriminación,
pobreza, abandono y recuperar sus derechos y su dignidad. Pero también
se juega el futuro de América Latina en su conjunto, en un
tiempo nuevo donde se advierte que “sí se puede”
desafiar los mandatos de la dictadura mundial.
El 26 de abril pasado la Organización de Estados
Americanos (OEA) convocó a una sesión extraordinaria
en Washington, donde se reconoció en forma unánime
que existe una institucionalidad democrática en Bolivia,
y se reclamaron diálogos a los prefectos de la Media Luna
(Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni ) que no escuchan voces, leyes
ni constituciones. Pero ésto, debe convertirse en una acción
concreta contra todo golpismo.
El canciller boliviano, David Choquehuanca, planteó
abiertamente las amenazas sobre su país, que persisten desde
la llegada de Evo Morales al gobierno, quien asumió en enero
de 2006.
La acción de Estados Unidos, que maneja todos
los hilos de la guerra sucia y la desestabilización, es permanente,
sin tregua. Esto se agravó aún más con el envío
a ese país del embajador Philip Goldberg, un reconocido atizador
de fuegos para separatismos y guerras fraticidas. Tenía el
terreno abonado por su antecesor el ex embajador David.N.Greenlee,
cuya historia en dos períodos en Bolivia es un tratado de
injerencias, impunidades y crímenes.
Goldberg reconocido como un experto en agudizar conflictos
étnicos o raciales y por su intervención y experiencia
en las luchas étnicas desde Bosnia hasta después de
la separación de la ex Yugoslavia, iba a ser clave para Bolivia.
Nadie dudó de que su mano estaría detrás del
intenso proceso separatista de Santa Cruz de la Sierra, escenario
propicio para los planes de su gobierno, exacerbando los elementos
de racismos y odios contra la población indígena,
el esclavismo que impera y que fueron la base de las dictaduras
y las imposiciones neoliberales, finalmente derrotadas por el pueblo
boliviano en una lucha heroica en los últimos años.
En el pasado diplomático del embajador figuran
sus asesorías en el departamento de Estado, entre ellas en
el caso Haití y otras y su paso por Sudáfrica, Colombia,
y Paraguay. Después de ser Ministro Consejero de la Embajada
en Santiago de Chile del 2001 al 2004, Goldberg fue otra vez a los
Balcanes al frente de la misión en Kosovo, donde trabajó
para la separación de los Estados de Serbia y Montenegro
hasta 2006.
Cuando llegó a Bolivia, en Santa Cruz los
empresarios croatas allí afincados ( sus amigos) ya tenían
conformado el movimiento "Nación Camba", uno de
cuyos principales dirigentes- con lazos empresariales en Chile y
otros países- Branco Marinkovic, terminó dirigiendo
el Comité Cívico del lugar, el mayor promotor de la
desestabilización, con fuerte influencia en el resto de la
Media Luna donde se concentran las mayores riquezas del país.
Que el terreno estaba bien abonado al interior de
Bolivia y sus alrededores lo indican las denuncias previas a la
asunción de Morales.
Ya a mediados de 2004 la agencia de noticias Bolpress
denunció que ante la perspectiva del triunfo de Morales,
funcionarios de la embajada estadunidense en La Paz advirtieron
a miembros de las Fuerzas Armadas y civiles bolivianos que Washington
veía como “una amenaza a su seguridad” la posible
llegada al gobierno de Bolivia de “un populismo radical»,
que podía violentar Sudamérica, y especialmente a
la Región Andina.
También se aseguró que esto podría
dar lugar a una intervención «por invitación»,
como lo advirtió el entonces director de la institución
Seguridad y Democracia, Juan Ramón Quintana, quien sostuvo
que podría suceder una “intervención, mediada
por el manto de las Naciones Unidas y la OEA en el escenario boliviano».
Otro signo externo amenazante fue la imposición
de la inmunidad absoluta para las tropas de Estados Unidos a mediados
de mayo de 2005, en Paraguay.
Esas tropas estuvieron trasegando en maniobras por
las fronteras de Paraguay, donde están ubicados- como una
red- los cuarteles militares de ese país, en los mismos momentos
en que Evo Morales llevaba adelante sus fuertes medidas, anunciadas
en el programa de gobierno.
Las fuerzas especiales de Estados Unidos se desplazan
en la frontera común con Paraguay en maniobras disimuladas
en supuesta “Acción Cívica”, que es una
vieja táctica contrainsurgente para asegurar el control de
poblaciones, mientras se va dejando una inquietante infraestructura.
El trazado en Paraguay está listo para cualquier
aventura militar en la zona, con los llamados “Emplazamientos
Operativos Adelantados” (EOA) en lugares geopolíticamente
claves, entre los que se incluye una enorme pista de más
de tres mil 800 metros de largo en el cuartel militar paraguayo
de Mariscal Estigarribia.
Esta pista fue construida por Estados Unidos desde
la época del dictador Alfredo Stroessner (1954-1989) y modernizada
en los últimos tiempos, asegurando la posibilidad de que
en ese lugar estratégico -a sólo 250 Km de la frontera
con Bolivia- puedan aterrizar los más grandes aviones de
transporte con tropas, equipos de todo tipo y armamentos de guerra.
En agosto de 2005 el experto brasileño en
geopolítica Leonel Almeida Mello, advertía que no
podía descartarse que “ese 'cerco' ( la presencia militar
en Paraguay) sea una señal para hacer notar a Brasil que
Estados Unidos no comparte su estrategia de liderar y fomentar la
cohesión sudamericana incluyendo a líderes como Hugo
Chávez o dialogando con Evo Morales".
De acuerdo a su hipótesis “al establecerse
en Paraguay el Pentágono piensa más en el imprevisible
cuadro que hoy presenta Bolivia que es el centro del territorio
sudamericano, el centro del equilibro del poder del subcontinente,
hace fronteras con Brasil, Argentina, Chile y Perú. Cualquier
conflicto en Bolivia amenaza a América Latina (...). Por
eso creo que las denuncias de Rumsfeld (Donald) sobre infiltración
chavista en Bolivia sólo consiguen inflamar más la
situación. Es una lógica de guerra”.
Se refería a declaraciones del ex secretario
de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, en una gira por la
región, cuando denunció la “penetración
venezolana y cubana” en Bolivia y sostuvo que el entonces
candidato Evo Morales “seguía instrucciones de los
gobiernos de Venezuela y Cuba” y por lo tanto quedaba en la
“la lista negra” regional.
Para Goldberg tampoco era difícil “azuzar”
las tensiones sociales agudizadas porque la oligarquía medieval
boliviana vivía como una afrenta, que un indígena
llegara al gobierno y se negaban a aceptar que no habían
sido suficientes los más de 500 años de dominación
para acabar con aquella presencia de profundas raigambres culturales
propias y no contaminadas.
La influencia de los dirigentes de la “Nación
Camba” (la Media Luna) se extendió y encendió
fuegos, también en Cochabamba, donde la acción popular
hizo fracasar los intentos de Manfred Reyes Villas, quien ilegalmente
intentó forzar un referéndum autonómico para
unir Cochabamba con Santa Cruz.
Este ex capitán ligado a las dictaduras de
Hugo Bánzer y García Meza, promovió la organización
de grupos de jóvenes fascistas al estilo santacruceño
y se produjeron trágicos incidentes con muertos y heridos,
para terminar “refugiado” en Santa Cruz ayudado por
Goldberg y la CIA.
El 24 de noviembre de 2006 Erbol-Agencias denunció
que un grupo de empresarios y terratenientes de Santa Cruz envió
una comisión a España para contratar mercenarios que
tienen varias agencias en ese país.
Esto fue confirmado por investigaciones de El Confidencial
Digital, página de Internet, mediante entrevistas a las propias
empresas de mercenarios en España que fueron contactados
por dos emisarios enviados por empresarios y terratenientes de Santa
Cruz para desarrollar una "opción de fuerza" en
Bolivia.
El Confidencial documentó por lo menos tres
reuniones de los directivos de una firma de seguridad con los clientes
'golpistas'. Según esos datos se disponía entonces
de 650 combatientes, “antiguos miembros de unidades de élite,
que están repartidos en zonas limítrofes a Bolivia”.
Se dijo también que “las hipótesis
más atendibles sobre la identidad de los promotores de esa
iniciativa conduce a Industriales y terratenientes que actuarían
con el apoyo de algunos políticos de los departamentos de
Santa Cruz, Beni y Pando”. Quedaron al desnudo los entretelones
de encuentros de los líderes golpistas de Bolivia con el
Partido Popular de España para apoyar la “guerra sucia”.
También hubo serias denuncias con datos concretos
sobre la participación de la Agencia de Estados Unidos para
Desarrollo Internacional (Usaid) y la National Endowment Foundation
(NED), según datos de los servicios de inteligencia del Estado
Boliviano y de otros analistas, en los planes golpistas lo que significó
el reparto de millones de dólares a organizaciones de todo
tipo, incluyendo estudiantiles, periodistas, partidos políticos,
intelectuales, empresarios y otros, con objetivos precisos para
hacer fracasar la Asamblea Constituyente, utilizando incluso fuerzas
de choque, propiciar enfrentamientos, movimientos por las autonomías,
paros “cívicos”, movilizaciones permanentes en
las siete regiones del país, “violencia callejera”
y otros hasta llevar al derrocamiento del gobierno.
Esto es notable en la mayoría de los medios
de comunicación masiva, activos protagonistas de las nuevas
contrainsurgencias, que impulsan un enfrentamiento interno y una
intervención externa.
El año 2007 fue muy difícil e incluso
se produjeron los atentados dinamiteros contra el consulado de Venezuela
y una residencia de médicos cubanos en Santa Cruz o el intento
de atacar a un avión venezolano en el aeropuerto de esa ciudad,
entre otros graves hechos a los que se sumaron otros atentados realizados
por una pareja de estadunidenses y la detención de una funcionaria
de Estados Unidos, que traía desde su país, nada menos
que cajas de municiones para su “sede” diplomática,
según dijeron sus jefes.
Ahora estamos en el escenario más cercano
a aquellas denuncias, y de lo sucedido con los paros empresariales,
huelgas de transporte y acciones que reproducían lo actuado
contra el gobierno de la Unidad Popular del presidente Salvador
Allende en Chile antes del golpe decidido por Estados Unidos y ejecutado
por el ex dictador Augusto Pinochet, en septiembre de 1973.
El año pasado el presidente Morales denunció
las conspiraciones de Estados Unidos y la oligarquía de su
país contra su gobierno, durante la XVII Cumbre Iberoamericana
de Santiago de Chile y exhibió ante los presidentes y jefes
de Estado fotografías que mostraban al embajador Goldberg
sonriendo en una foto junto a un "mafioso" y mercenario
paramilitar colombiano Jhon Jairo Vanegas y el presidente de la
Cámara de Industria y Comercio de Santa Cruz (Cainco), Gabriel
Dabdoub.
También se denunció el apoyo a esta
conspiración de fascistas españoles y otros europeos,
bajo el impulso muy evidente del ex presidente José María
Aznar.
El paro del autotransporte de Federaciones afiliadas
a la Confederación Nacional de Choferes de Bolivia, a fin
de 2007, con apoyo empresarial de Santa Cruz, fue uno de los fuertes
intentos tanto como la llamada “rebelión” de
los productores del campo en estos últimos meses que también
intentaron parar el país, desabastecer y crear condiciones
para el caos y el golpe.
Esto sólo es una síntesis de todas
las acciones que el gobierno y el pueblo de Bolivia resistieron
en estos dos últimos años destinadas a crear un conflicto
que podría culminar en un golpe e inclusive en una intervención
para la que se han creado las condiciones.
Golpear a Bolivia es crucial para el gobierno de
George W.Bush, cuando es visible su derrota en Irak, después
de cinco años de sembrar el terror (más de un millón
de muertos) en ese país y cuando la situación económica
en Estados Unidos es de extrema gravedad en un año eleccionario.
Por eso acentúa todos los conflictos como
el que Washington creó entre Ecuador y Colombia. Ahora se
agrega otro factor que es el triunfo del ex-obispo Fernando Lugo
en Paraguay, un país que Estados Unidos ha considerado siempre
como un territorio propio.
Es América Latina, a través de sus
gobiernos y sus pueblos, la que deberá actuar e imponer a
organizaciones como la OEA, la defensa del gobierno de Bolivia,
elegido por el pueblo de ese país en un hecho histórico.
Bolivia nos necesita a todos unidos, más allá
de miserabilidades políticas o confusiones mediáticas.
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